La exposición se aproxima al concepto repetición y el ensayo: todos los restos posibles antes de alcanzar un objetivo. Cada intento corresponde con un error, si bien, cada error es una experiencia estética en si misma. El fracaso como lugar especulativo y destino apetecible sobre el que construir nuevas ficciones.
Trabajando sobre intimidades compartidas, las obras instalativas buscan activar el foco en los procesos - los intentos- como suficiencia en si misma.
A través de la ruptura, el duelo o el límite físico, la exposición acompaña en la confabulación de accidentes que configuran nuestro presente.